Semele . Haendel.

Partituras

HAENDEL, G. F.
SEMELE

Análisis argumental
Semele pertenece a una época fecundísima de Haendel, en que año tras año se vieron nacer grandes producciones, desde Sanson (1742), Hércules (1744) y Judas Macabeo (1746), hasta Jephiab (1751). Es la época de los grandes oratorios, aunque debemos advertir que Semele, compuesta después de Sansón (entre junio y julio de 1743), no pertenece a este género, sino que se trata de una ópera, una verdadera ópera inglesa rara en la producción haendeliana, ya que su autor se hallaba entregado al estilo italiano, al reinado de los cantantes famosos.
Debido a que Semele fue estrenada en Londres en 1744 a manera de oratorio (sin representación escénica) siempre ha sido considerada como tal, aunque Haendel la concibió como ópera, como demuestra el que dividiera su partitura en actos y cuadros e incluyera indicaciones para su puesta en escena. No obstante, el público londinense de la época no consideraba como ópera seria nada más que la italiana y por eso Semele, compuesta además en el período de los grandes oratorios, fue incluida en este género.
El argumento, basado en un tema profano, una leyenda griega llegada a nosotros a través de Ovidio, pertenece a William Congreve, escritor dramático de la época, sobre cuyo texto trabajó el libretista anónimo de Haendel.
La música haendeliana es una espléndida conca­tenación de recitativos, arias y conjuntos, siendo uno de sus mayores logros el retrato de los perso­najes, que muestran musicalmente un gran acierto psicológico. Hay que mencionar la existencia de un cuarteto poco habitual, en el primer acto, en donde el autor anticipa en muchos años la técnica
de Mozart y de Verdi; el coro, que desempeña un papel importantísimo en la obra, está concebido según la tradición del oratorio. No sólo comenta la acción, sino que también participa en ella como elemento protagonista (sacerdotes, céfiros, etc.) y es también un factor de unidad. Sus partituras están escritas homófona y contrapuntísticamente.

ARGUM ENTO

La ópera está dividida en tres actos que, a su vez, se dividen en escenas.
Acto I. Semele es desposada por Athmas, prínci­pe de Beocia, pero ha retrasado sus ritos nupcia­les. En la primera escena, los sacerdotes ofrecen un sacrificio en el templo de Juno (esposa de Júpiter y guardiana de los votos nupciales). Seme-le es urgida por Cadmus y Athmas para que no continúe retrasando su boda, pero ella está enamo­rada de Júpiter c invoca su ayuda. Al mismo tiempo, su hermana Ino está enamorada de Ath-mas, aunque no es correspondida. A lo lejos se ove un trueno y seguidamente la lluvia apaga el fuego del altar. Esto es interpretado por el pueblo y los sacerdotes como muestra del enfado de Júpi-
ter. Vuelve a avivarse el fuego y remite otra vez. Cadmus interpreta las señales de Júpiter como la aceptación por parte de Jano y el rechazo de Júpiter. Los sacerdotes piden a Athmas y a Semele que cesen sus votos porque es impío proseguir.
Escena 2.’: ¡no intenta conformar a Athmas de lo ocurrido y le habla del amor que siente por él. Escena 3.*: entra Cadmus e interrumpe su conver­sación describiéndoles cómo Semele fue de repente rodeada por el fuego y arrebatada por una enorme águila que la elevó a los cielos. En la escena siguien­te vemos a Cadmus preguntando a los sacerdotes de Júpiter por el destino de Semele; ellos elogian su buena fortuna contestando que ha sido tomada por Júpiter y que goza de placer eterno y perpetuo amor.
Acto II. Escena 1.’. Juno, esposa de Júpiter, ha enviado a la diosa Iris para que averigüe dónde se halla Semele. Iris le describe el palacio que Júpiter ha construido para ella, guardado celosamente por dos dragones. Juno apela á Somnus, dios del sue­ño, para sellar los ojos de los dragones y así tener acceso al palacio. Escena 2′: Semele, que aparece dormida en una sala del balado, despierta y se levanta; entra Júpiter y ambos se declaran su amor, ayudados por el coro de amores y céfiros… No obstante, Semele se lamenta de su soledad cuando Júpiter la deja; él se da cuenta que le reclama inmortalidad y decide distraerla enviando a dos céfiros para que traigan a Ino del Olimpo y pro­porcionarle compañía. Escena 4.’: Llega Ino y jun­tándose con Semele quedan ambas sentadas miran­do de lejos las competiciones deportivas.
Acto III. Escena I.’: En su cueva, el dios del sueño yace en su lecho. Aparecen Juno e Iris; Juno despierta a Somnis y lo insta a obedecer su man­dato, pero él rehúsa moverse hasta que le prome­tan que se le otorgará su novia, la ninfa Pasthea. El está de acuerdo en enviarle a Júpiter un sueño en que aparezca Semele y así incentivar su deseo. Juno le exige además su bastón mágico para hechi­zar a los centinelas. Escena 2.’: Semele, en su
habitación del palacio, ha tenido pesadillas; entra Juno con la apariencia de Ino con un espejo en la mano y juega con la vanidad de Semele. Quiere que ella haga prometer a Júpiter que le presentará como un dios y no como un mortal; ello ocasiona­rá la destrucción de todo y la muerte de Semele. En la escena siguiente entra Júpiter e intenta abra­zar a Semele, pero ésta le aparta haciéndole jurar por la laguna Estigia que le dará lo que pida. Cuando Júpiter oye su demanda intenta hacerla desistir, pero es en vano. Júpiter queda preocupa­do por el juramento y el cariz que están tomando las cosas. Juno, por su parte, se regocija de su próxima venganza. Mientras Semele yace en su cama mirando a lo alto ve a Júpiter en todo su esplendor divino, pero tal visión placentera se con­vierte en un gran estrépito que acaba con todo. Cadmus, Athmas, Ino y los sacerdotes expresan su terror por lo sucedido, pero Athmas e Ino insisten que deben casarse obedeciendo la voluntad de Jú­piter. Entonces Apolo aparece sobre una nube y predice que de las cenizas de Semele se alzará un fénix, alegría de esta tierra y delicia de los cielos. Será Baco, el dios del vino, más poderoso que el amor, quien evitará para siempre los suspiros del dolor y que coronará las alegrías del amor.

Fuentes: fichero musical. Daimon.

Biografía de Haendel

Georg Friedrich Haendel
(Halle, actual Alemania, 1685 – Londres, 1759) Compositor alemán naturalizado inglés. Estricto contemporáneo de Johann Sebastian Bach –aunque difícilmente podrían hallarse dos compositores más opuestos en cuanto a estilo y aspiraciones–, Haendel representa no sólo una de las cimas de la época barroca, sino también de la música de todos los tiempos. Músico prolífico como pocos, su producción abarca todos los géneros de su época, con especial predilección por la ópera y el oratorio, a los que, con su aportación, contribuyó a llevar a una etapa de gran esplendor.

Haendel
Oponiéndose a los deseos de su padre, quien pretendía que siguiera los estudios de derecho, la carrera de Haendel como músico comenzó en su Halle natal, donde tuvo como profesor al entonces célebre Friedrich Wilhelm Zachau, organista de la Liebfrauenkirche; fue tal su aprovechamiento que en 1702 fue nombrado organista de la catedral de su localidad y, un año más tarde, violinista de la Ópera de la corte de Hamburgo, donde entabló contacto con Reinhard Keiser, un compositor que le introdujo en los secretos de la composición para el teatro.
En Hamburgo, precisamente, estrenó Haendel en 1705 su primera ópera, Almira, que fue bien acogida por el público. Un año más tarde, el músico emprendió un viaje a Italia que había de tener especial importancia, ya que le dio la oportunidad de familiarizarse con el estilo italiano e introducir algunas de sus características en su propio estilo, forjado en la tradición contrapuntística alemana. Las óperas Rodrigo y Agrippina y el oratorio La Resurrezione datan de esa época.
En 1710, de regreso en Alemania, fue nombrado maestro de capilla de la corte del Elector de Hannover, puesto que abandonó al final de ese mismo año para trasladarse a Inglaterra, donde pronto se dio a conocer como autor de óperas italianas. El extraordinario triunfo de la segunda de su autoría, Rinaldo, le decidió a afincarse en Londres a partir de 1712.
Dos años más tarde, su antiguo patrón, el Elector de Hannover, fue coronado rey de Inglaterra con el nombre de Jorge I, y el compositor reanudó su relación con él, interrumpida tras el abandono de sus funciones en la ciudad alemana. Fueron años éstos de gran prosperidad para Haendel: sus óperas triunfaron en los escenarios londinenses sin que los trabajos de autores rivales como Bononcini y Porpora pudieran hacerles sombra. Sin embargo, a partir de la década de 1730, la situación cambió de modo radical: a raíz de las intrigas políticas, las disputas con los divos –entre ellos el castrato Senesino–, la bancarrota de su compañía teatral y la aparición de otras compañías nuevas, parte del público que hasta entonces lo había aplaudido le volvió la espalda.
A partir de ese momento, Haendel volcó la mayor parte de su esfuerzo creativo en la composición de oratorios: si Deidamia, su última ópera, data de 1741, de ese mismo año es El Mesías, la obra que más fama le ha reportado. Con temas extraídos de la Biblia y textos en inglés, los oratorios –entre los que cabe citar Israel en EgiptoSansónBelshazzarJudas MaccabeusSolomon y Jephta– constituyen la parte más original de toda la producción del compositor y la única que, a despecho de modas y épocas, se ha mantenido en el repertorio sin altibajos significativos, especialmente en el Reino Unido, donde el modelo establecido por Haendel ha inspirado la concepción de sus respectivos oratorios a autores como Edward Elgar o William Walton.
No obstante, no hay que olvidar otras facetas de su producción, en especial la música instrumental, dominada por sus series de Concerti grossi y conciertos para órgano. Los últimos años de vida del compositor estuvieron marcados por la ceguera originada a consecuencia de una fallida operación de cataratas. A su muerte fue inhumado en la abadía de Westminster junto a otras grandes personalidades británicas.
Fuentes: biografías

What´d I Say .

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Ray Charles nació en Albany (Georgia), pero se crió en Florida. Este gran pianista y cantante perdió la vista durante su infancia por un glaucoma que su familia no pudo tratar médicamente por razones económicas. Charles fue un autodidacta del piano pero aprendió la música en braille en la “St Augustine School”, un centro para invidentes.

En su adolescencia ya formo su propio grupo realizando algunas giras por Florida y se estableció en Seattle. El trío de Nat King Cole era su formación favorita y sus primeras grabaciones así lo manifestaban. A través de cantante de Rhythm and Blues, Wynonie Harris, entro en contacto con esa música y ese estilo y formó un contrato con el sello Atlantic. Ya su forma de tocar el piano, sus cualidades vocales eran manifiestas. Con una sabia mezcla de la música originaria de New Orleáns y una pincelada de gospel y blues, nació ese estilo vocal inconfundible de Ray Charles que encandilaron al mundo.
En ocasiones sus discos eran arreglados por Quincy Jones en formato de bigband, y también participó en dos memorables sesiones a acompañando al vibrafonista, Milt Jackson antes de que este formara su celebre como llamado “Modern jazz Quartet”. Es también relevante su disco con la cantante de jazz, Betty Carter, un álbum exquisitamente jazzistico que es referencia ineludible en la discografía de ambos. En 1960 fundo su propia compañía de discos y buscó un publico mas heterogéneo con lo que su apuesta jazzistica se difumino cada vez mas.

Fuentes Apoloybaco.

El Mesias . Haëndel.

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Concierto Händel: El Mesias. Palacio de la música. Barcelona.Fundación de la Caixa de Cataluña.


La obra se compuso en Londres, en 1741, con una extraordinaria rapidez (tres semanas). La costumbre vincula esta obra a laNavidad pero no hay que olvidar que este oratorio no sólo trata del nacimiento de Jesús, sino de toda su vida. Unos meses después de ser compuesta, la obra se estrenó en Irlanda, durante un viaje de Händel, pero el gran estreno no llegó hasta 1742, en el New Music Hall de Dublín para un concierto benéfico.

Sinfonia nº 3 Heroica. Beethoven.

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Primer movimiento


Segundo movimiento

Tercer movimiento

Cuarto movimiento

De wikipedia


Para estudiar la sinfonía . En wikipedia lo explican muy bien. 

Movimientos

Como es usual en toda sinfonía clásica, tiene 4 movimientos:

  • Allegro con brio
  • Marcia funebre (Adagio assai)
  • Scherzo (Allegro)
  • Finale (Allegro molto–Poco andante–Presto)

]Allegro con brio

Compás 3/4 Mi Bemol Mayor (Eb M)

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Su primer movimiento comienza con dos acordes de toda la orquesta que sin más dilación llevan al amplio primer tema, tocado por los cellos, continuado en el primer violín (véase imagen).
Beethoven se anticipa en este movimiento a lo que luego Bruckner haría habitualmente: a los dos tradicionales temas expuestos añade un tercero.

Marcia funebre (Adagio assai)

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Compás 2/4 Do menor
Viene luego una célebre marcha fúnebre en Do menor, tonalidad enormemente significativa en la música de Beethoven (la misma que la de la Quinta Sinfonía o de la obertura Coriolano)

Scherzo (Allegro)

Compás 3/4 Mi bemol mayor
Luego viene un agitado Scherzo cuyo trío incluye toques de corno que luego se harían casi típicos en las sinfonías románticas alemanas. Haciendo honor al scherzo, es el más altivo de los movimientos y también el más conocido, destacando que es además como una obra insignia del compositor.

]Finale (Allegro molto–Poco andante–Presto)

Compás 2/4 Mi bemol mayor
Para terminar, sigue un Finale en el que se funden la forma sonata y las variaciones tomando como base un tema que Beethoven utilizó en diversas ocasiones (en su ballet Las criaturas de Prometeo, en una de las contradanzas WoO 14 y como tema para las variaciones para piano Op. 35 que por esa razón se conocen como Variaciones Heroica).

Requiem Fauré

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Gabriel Fauré (Wikipendia)


Gabriel Urbain Fauré (1845-1924), compositor, pedagogo y organista francés. Romántico en sus inicios y admirador de la música de Richard Wagner, se sumó luego a la corriente expresionista en la línea de la música francesa, siendo la suya de una gran finura melódica y equilibrio compositivo.

Su vida Nació en Pamiers (Francia), el 12 de mayo de 1845. Fauré era hijo de Toussaint-Honoré Fauré, y de Marie-Antoinette-Hélène Lalène-Laprade. Siendo muy joven, fue enviado con una nodriza; después, a la edad de nueve años (en 1854), dejó el hogar familiar de Pamiers, en el departamento de Ariège (Mediodía-Pirineos), y se trasladó a París para estudiar en l’École Niedermeyer. Esta escuela formaba organistas de iglesia y directores de coro. Allí tuvo también como profesor a Camille Saint-Saëns -con quien le uniría siempre una gran amistad-, que le dio a conocer la música de sus contemporáneos (como Robert Schumann o Franz Liszt). En 1870, Fauré se enrola en el ejército, y participa en los combates para levantar el Sitio de París durante la Guerra franco-prusiana. Durante la Comuna de París, residió en Rambouillet (Suiza), donde dio clases en la Escuela Nedermeyer, que había sido desplazada a dicha población.

En Octubre de 1871 regresa a París, y se convierte en organista titular de la Iglesia del Santo Suplicio (St. Sulpice); paralelamente, asiste con regularidad a los salones de Saint-Saëns y de Pauline Garcia-Viardot. Allí se encuentra con los principales músicos parisinos de la época, y forma con ellos la Société Nationale de Musique. Su carrera musical está inicialmente ligada al órgano; fue organista en Rennes a partir de 1866, y cuatro años más tarde de varias iglesias parisinas como la de St. Sulpice y la de la Madelaine, de cuyo coro se hizo cargo en 1877. En 1896 accede a la cátedra de composición del conservatorio de París que había dejado vacante Jules Massenet; a sus clases asistieron, entre otros, Maurice Ravel, George Enescu y Alfredo Casella. En 1905 fue nombrado director del conservatorio, cargo que ostentó hasta 1920 en que su avanzado estado de sordera le hizo renunciar. Murió en París el 4 de noviembre de 1924.

Su obra Es variada, aunque se advierte cierta predilección por las canciones y pequeñas obras para piano. Pueden destacarse:

Balada (1881), para piano y orquesta.
Pelléas et Mélisande (1889) op. 80, suite orquestal sobre el drama de Maurice Maeterlinck (a esta obra pertenece su popularmente famosa Siciliana).
Requiem (1887) op. 48.
La bonne chanson (1891-1892), ciclo de canciones con texto de Paul Verlaine.
L’horizon chimerique (1922).
Penélope (1913), ópera.
2 Sonatas (1876 y 1917), para violín y piano.
2 Cuartetos (1879 y 1886), con piano.
Nocturnos (1875-1921), para piano solo.
Prométhée (1900), ópera.
Masques et Bergamasques op. 112, suite de concierto.
Pavana op. 50.
2 Quintetos op. 115, con piano.
Après un Rêve op. 7, nº 1.
Elégie op. 24.
Dolly op. 56.

Fly mee too the moon

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Archivos para estudiar la melodía.


Fly me to the moon
And let me play among the stars
Let me see what spring is like
On Jupiter and Mars
In other words hold my hand
In other words darling kiss me

Fill my life with song
And let me sing forevermore
You are all I hope for
All I worship and adore
In other words please be true
In other words I love you

100 obras clásicas para escuchar. Lista internet.

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Indagando por la red me encuentro esta página en donde pone , según su versión 100 obras para escuchar imprescindibles, esta bastante bien , voy a empezar a escuchar algunas que no he oido. Para entender la música clásica hay que tener una base de las obras que se han compuesto a traves de los siglos, primero las más sencillas y luego ir complicandose cada vez más .Según veis , el que ha hecho esta lista no le gusta Bach, pero él se lo pierde, todos los grandes músicos: Beethoven, Mozart etcc…han dicho que bach fue el mejor y todos lo han estudiado. Para mi Bach es el mejor de todos. Os dejo la página de donde las he sacado, muy interesante por cierto:

Fuentes: Ir a la página:

    1. Wolfgang Amadeus Mozart – Requiem (K. 626) Imprescindible, es la obra más romántica de Mozart.
    1. Johann Sebastian Bach – La Pasión según San Mateo (BWV 24) Obra muy larga que suele ser del agrado de la gente (aunque a mi Bach no me gusta en exceso).
  1. Ludwig van Beethoven – Concierto para Piano No. 5 “Emperador” (Op. 73)Quizá el concierto de piano más tocado.
  2. Wolfgang Amadeus Mozart – Concierto de Clarinete (K. 622) Precioso el segundo tiempo.
  3. Antonio Lucio Vivaldi – Las Cuatro Estaciones (Op. 8, RV 269) A mi personalmente no me gusta, pero es muy muy conocida
  4. Johann Pachelbel – Canon en Re A mi ya me cansa, pero también una de las melodías más conocidas.
  5. Nikolai Rimsky-Korsakov – Scheherazade Esta obra me pierde, y aunque se puede hacer un poco repetitiva es impresionante
  6. Antonín Dvorák – Sinfonía del Nuevo Mundo (Op. 95) El 4º tiempo es muy conocido, y toda la sinfonía en general.
  7. Sergej Vassiljevitsj Rachmaninoff – Concierto para Piano No. 2 (Op. 18) Yo no lo conocía pero esta bastante bien
  8. Tomaso Giovanni Albinoni – Adagio en Sol Menor Otra pieza ultra conocida.
  9. Richard Strauss – Concierto para Trompa Nr. 1 en Mib Mayor (Op. 11) Uno de los conciertos más bonitos que he podido tocar.
  10. Georg Friederich Häendel – Messiah (HWV 56) Siempre se toca por Navidad.
  11. Ludwig van Beethoven – Sinfonía No. 7 (Op. 92) Todas las sinfonías de Beethoven merecen estar aquí, pero esta me gusta más.
  12. Edvard Hagerup Grieg – Peer Gynt Suite No. 1 (Op. 46) Hay un movimiento que se ha usado en infinidad de series, peliculas y anuncios de televisión.
  13. Gustav Mahler – Sinfonía No. 5 Una de mis preferidas, el Adagio para cuerdas es súper conocido, y el tercer tiempo está escrito para orquesta y trompa solista.
  14. Ludwig van Beethoven – Sinfonía No. 9 (Op. 125) En el último tiempo esta el famoso “Himno de la Alegría”.
  15. Johann Sebastian Bach – Jesus Bleibet Meine Freude (BWV 147) Ya he dicho que no me gusta Bach…
  16. Samuel Osborne Barber – Adagio para cuerdas Esta obra no se de que época es pero te pone los pelos de punta.
  17. Johann Sebastian Bach – Orchestersuite Nr. 3 (BWV 1068) – Air Otra de Bach, pero esta es escuchable…
  18. Wolfgang Amadeus Mozart – La Flauta Mágica (K. 620) Me encanta esta ópera. Hay un par de arias de soprano increibles.
  19. Carl Orff – Carmina Burana ¿Quién no conoce el O Fortuna?
  20. Giulio Caccini – Ave Maria Ni idea… jajajajaja
  21. Wolfgang Amadeus Mozart – Ave Verum Corpus (K. 618) Obra coral, un poco pastelón.
  22. Bedrich Smetana – El Moldava Ahora la ponen mucho en el metro. Es preciosa.
  23. Pyotr Ilyich Tchaikovsky – El Lago de los Cisnes (Op. 20) Famoso ballet. Tiene temas muy muy bonitos y reconocibles.
  24. Johann Sebastian Bach – Weihnachtsoratorium (BWV 248) Otra de Bach…
  25. Igor Stravinsky – Petrushka Esta es una de las obras que yo he tocado. Es un ballet, muy bonito y un poco raro en su primera escucha.
  26. Giuseppe Fortunino Francesco Verdi – Nabucco Ópera conocidísima, no por el título si no por la música.
  27. Maurice Ravel – Boléro La melodía la reconoce todo el mundo, pero hay que aguantar los 15 minutos que dura con la misma melodía.
  28. Gabriel Urbain Fauré – Cantique De Jean Racine (Op. 11) Es una obra bonita e íntima. Para esos momentos románticos jajajaja
  29. Johann Sebastian Bach – Toccata y Fuga (BWV 565) Conocida en el mundo entero. Es una obra para órgano magistral.
  30. Clément Philibert Léo Delibes – Lakmé Esta la usan mucho en publicidad, sobre todo de colonias.
  31. Charles-François Gounod – Ave Maria El Ave María más conocido.
  32. Wolfgang Amadeus Mozart – Eine Kleine Nachtmusik (Pequeña Serenata Nocturna) (K.525) Nada mas empezar ya sabemos de que obra se trata. A mi personalmente me aburre.
  33. Ludwig van Beethoven – Para Elisa (WoO 59) Esta sonata para piano quizá sea la más conocida del planeta y la más chapurreada, aunque a mi no me termina de gustar.
  34. Gustav Holst – Los Planetas (Op. 32) Obra con 7 movimientos, cada uno representa un planeta del Sistema Solar. El mejor Marte.
  35. Jean Sibelius – Valse Triste (Op. 44) Obra cortita, pero muy intensa. Provoca sentimientos variados.
  36. Max Christian Friedrich Bruch – Concierto de Violín Nr. 1 (Op. 26) No conozco el concierto, pero suele ser el preferido de los violinistas.
  37. Gustav Mahler – Sinfonía Nr. 3 Mi sinfonía favorita del señor Mahler. Lo tiene todo, pero es bastante larga.
  38. Giuseppe Fortunino Francesco Verdi – Aida Ópera muy famosa.
  39. Giovanni Battista Pergolesi – Stabat Mater Es una obra barroca tristona para órgano y coro.
  40. Ludwig van Beethoven – Symphony No. 6 “Pastoral” (Op. 68) Otra sinfonía magistral de Beethoven. A destacar el movimiento de la Tormenta.
  41. Paul Dukas – El Aprendiz de Hechicero Sale en la película de Disney “Fantasía”.
  42. George Gershwin – Rhapsody In Blue Un concierto para piano y orquesta un poco atípico. Tiene mucho color de Jazz.
  43. Charles Camille Saint-Saëns – Danse Macabre Se llama Danza Macabra así que os podéis imaginar.
  44. Wolfgang Amadeus Mozart – Vesperae De Dominica (K. 321) Esta es una de las típicas obras del clasicismo.
  45. Georg Friederich Händel – Wassermusik (Música Acuática) (HWV 348-350) La tocamos en mi orquesta (de la Universidad Complutense) para los actos académicos. Las trompas tienen mucha importancia.
  46. Bela Bartok – El Mandarín Maravilloso (Sz 73) Es de dificil escucha, pero merece la pena poner los dos oídos.
  47. Modest Mussorgski – Cuadros de una Exposición Obra programática, en la que vamos dando un paseo por un museo, y cada tiempo de la obra es la descripción de un cuadro. La obra originalmente está escrita para piano, pero hay multitud de orquestaciones pero la más conocida (y la más recomendable) es la que hizo Maurice Ravel.
  48. Ludwig van Beethoven – Symphony No. 5 (Op. 67) El primer tiempo lo conocen hasta los niños de 2 años. Hay que descubrir los demas…
  49. Frédéric François Chopin – Concierto para Piano No. 1 (Op. 11) El primer concierto de que mejor escribió para el piano.
  50. Gabriel Urbain Fauré – Requiem (Op.48) Dicen que es muy bonito, yo no lo he oído.
  51. Sergei Sergeyevich Prokofiev – Romeo y Julieta Suite No. 2 (Op. 64b) Esta obra es una pasada. Merece mucho la pena hacerse con ella.
  52. Wolfgang Amadeus Mozart – Symphony No. 40 (K. 550) Una de las sinfonías más conocidas del planeta.
  53. Manuel de Falla – El Amor Brujo Algo de España había que poner ¿no? Lo mejor la danza del fuego.
  54. Johann Sebastian Bach – Jesu, Der Du Meine Seele (BWV 78) Obra religiosa de Bach.
  55. Antonín Dvorák – Rusalka No la conozco, pero Dvorak es un compositor sobresaliente, así que hay que esperar lo mejor.
  56. Ludwig van Beethoven – Sonata “Claro de Luna” (Op. 27) El primer tiempo pone los pelos de punta.
  57. Gregorio Allegri – Miserere (Psalm 51) No conozco ni la obra ni el compositor, si alguien se ateve…
  58. Igor Stravinsky – La Consagración de la Primavera Quizá mi obra favorita. La pongo aquí porque es impresionante, pero la primera vez que se escucha te deja una sensación muy rara.
  59. Pyotr Ilyich Tchaikovsky – El Cascanueces (Op. 71) Este ballet tiene temas muy conocidos.
  60. Vincenzo Salvatore Carmelo Francesco Bellini – Norma Creo que es una ópera.
  61. Claude Debussy – Preludio a la Siesta de un Fauno Famoso y difícil solo de flauta.
  62. Christoph Willibald Ritter von Gluck – Orfeo Ed Euridice Otra ópera clásica. Puede que en partes resulte pesada.
  63. Frédéric François Chopin – Nocturnos Lo mejor que se ha escrito para piano (bajo mi opinión). Si has visto la película de “El Pianista” te habrás hartado de escucharlos.
  64. Aafje Heynis – Dank Sei Dir, Herr Esta no se porque la han puesto aquí. La dejo por que me hace gracia.
  65. Jules Émile Frédéric Massenet – Thaïs Es un poco ñoña la obra.
  66. Wolfgang Amadeus Mozart – Concierto para Piano No. 21 (K. 467) Este concierto es my conocido, y quizá sea de los más bonitos que compuso.
  67. Johann Sebastian Bach – Concierto de Brandenburgo Nr. 1 (BWV 1046)Temazos de trompas y trompetas por los agudos. Por lo demás, otra obra de Bach.
  68. Ottorino Respighi – Pinos de Roma Esta obra es impresionante. El compositor te describe los paisajes de tal forma que parece que estas delante de ellos. El último tiempo es brutal.
  69. Giuseppe Fortunino Francesco Verdi – Rigoletto “La donna e mobile, cual piuma al vento” ¿Os suena?
  70. Héctor Berlioz – Sinfonía Fantástica (Op. 14) Esta obra es de las más brutas que hay. requiere una orquesta enorme para poder ser interpretada, además de varios instrumentos “informales” como un yunque. Los de percusión se lo pasan con enanos.
  71. Johann Sebastian Bach – Concierto para 2 Violines (BWV 1043) Concierto barroco para dos violines y como no, de Bach.
  72. Georg Friederich Händel – Serse (HWV 40) No me gusta mucho las obras barrocas…
  73. Georges Bizet – Carmen Ópera inspirada en España. Es muy conocida.
  74. Pyotr Ilyich Tchaikovsky – Concierto para Piano No. 1 (Op. 23) Uno de los conciertos que más se interpreta por el mundo.
  75. Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini – Turandot(vaya nombrecito que tenía Puccini)
  76. Franz Schubert – Sinfonía Nr.8 “Inacabada” Otra obra que he tenido la suerte de tocar. Sólo tiene dos movimientos pero se bastan para dejar una de las sinfonías más emotivas.
  77. Zoltan Kodaly – Hary Janos Hace poco la toqué con mi banda (es para orquesta). Es una ópera cómica. El señor Kodaly inserta una gran cantidad de canciones del folklore húngaro (como buen nacionalista que era).
  78. Joaquín Rodrigo Vidre – Concierto De Aranjuez El concierto para guitarra más conocido del mundo. Sobra decir que es una preciosidad (y eso que no me gusta la guitarra)
  79. Pietro Mascagni – Cavalleria Rusticana Otra vez, ni idea de la obra ni del compositor.
  80. Johannes Brahms – Réquiem Alemán Junto con el de Mozart, el requiem mas bonito que he escuchado.
  81. Richard Wagner – Tristán e Isolda Es una ópera impresionante. Dura unas cuantas horas y sin descanso posible.
  82. Giuseppe Fortunino Francesco Verdi – La Traviata Otra ópera con temas ya muy trillados.
  83. Robert Schumann – Sinfonía Nr.1 “Primavera” Una típica sinfonía romántica pero que no deja de ser bonita e interesante.
  84. Wolfgang Amadeus Mozart – Concierto para Flauta, Arpa y Orquesta (K. 299)A Mozart no le gustaba la flauta, pero aquí se qued´agusto.
  85. Ennio Morricone – C’era Una Volta Il West (Once Upon A Time In The West)Esto no se muy bien que hace aquí. Aunque hay que reconocer que Morricone es un compositor muy bueno, que nos ha dejado melodías de películas imborrables…
  86. Wolfgang Amadeus Mozart – Concierto para Piano Nr.23 (K. 488) Uno de los muchos conciertos que tiene Mozart para piano. A veces Mozart componía cosas demasiado románticas para su época.
  87. Georg Friederich Händel – Solomon (HWV 67) Una ópera barroca, osea pastelón.
  88. Gioacchino Rossini – La Gazza Ladra Ahora se ha puesto muy de moda gracias a un televisor de Sony. También la usó incansablemente Kubrick para “La Naranja Mecánica”.
  89. Johann Strauss, Jr. – El Danubio Azul (Op. 314) Quizá el único Valse que me gusta, y el que bailan todos los recién casados.
  90. Maurice Ravel – Valses Nobles y Sentimentales Otra obra que he podido tocar, y que fue todo un descubrimiento para mi. He de decir que me encanta Ravel.
  91. Jean Sibelius – Finlandia (Op. 26) Es la obra más conocida de Sibelius.
  92. Franz Liszt – 20 Rapsodias Húngaras De las pocas cosas que Liszt hizo para orquesta, y eso que era un orquestador buenísimo.
  93. Erik Alfred Leslie Satie – Gymnopédie No.1 Por el nombre seguro que a nadie le suena, pero en cuanto se escuchan las primeras tres notas ya se sabe que obra es.
  94. Wolfgang Amadeus Mozart – Las Bodas de Fígaro(K. 492) Otra ópera de Mozart. Son recomendables ya que no se hacen nada pesadas.
  95. Aram Ilich Khachaturian – Spartacus No he podido escucharla, pero me han hablado muy bien de ella.
  96. Ludwig van Beethoven – Egmont (Op.84) Una de las oberturas que compuso para su única ópera y que ahora se interpreta como una obra aparte.
  97. Wolfgang Amadeus Mozart – Concierto para Trompa Nr. 4 en Mib (KV495)Otro concierto de los que he tocado, quizá el más dificil tecnicamente, y el tercer tiempo el más conocido.
  98. César-Auguste-Jean-Guillaume-Hubert Franck – Panis Angelicus (FWV 61) De este compositor solo he escuchado la sinfonía y es una pasada, así que esta tambien se puede recomendar.